Here comes de sun

Abril 6, 2008

Ayer comenzó a salir el sol.

Y era incapaz de no saludarlo. Incapaz de no decirle : gracias por volver, gracias por ese calorcito de mis mañanas a las cinco p.m..

Entonces salí.

Con sorpresa acabé caminando por una calle querida.

Compré fresas. Y ciruelas.

Madrid me quiere aún.

Chocolate y cuesta arriba.

Vuelta a la casita sonriente.

Luego, a otras velocidades, noté algo. Era cómo color cristal. Frío.

Necesito más calor. Ese calor que te da punzaditas y latidos. Ese calor que colorea la sombra si cierras los ojos, y hace lucecitas si los abres de pronto. Azul y tú allí. Y yo. Y el Sol que nos quería.

Gracias por volver

l

Una respuesta para “Here comes de sun”

  1. maria escribió

    madrid se despierta en primavera y aunque no quieras su alegria te arrastra a recoger sus callejuelas, el centro con la esencia del pasado aun presente, sin perder el pequeño toque de ciudad pequeña en la que todos se conocen, aunque parezca mentira en el barrio todos nos conocemos, y salimos a la plaza a tomar el sol a ultima hora de la tarde, y miramos al cielo a ver las escasas estrellas que luchan con las luces de neon, y a veces, cogemos el coche para ir al parque de las tetas y mirar a lo lejos madrid, es imposible cerrar los ojos a la vida que emana madrizzzz y en primavera, aunque no quieras, has de sonreir.

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