los inevitables
Mayo 9, 2008
a veces
no podía soportarlo
y te gritaba
en nuestros límites públicos
y algunas autopistas
perdía casi todo
y lo entendía
y estaba tan cansada
planeaba
llegar a nunca siempre
ya no era en tus manos
ni en los trozos de alma que sujetan
algunas noches tristes
no era de ningún sitio
no habitaba
ningún lugar común
ninguna pena
ni una sóla alcoba de ceniza
era tan salvaje
tan herida
gastada de violencia que no nace
-no tenía cómo comerme el corazón
ni remediarlo-
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