a veces los días son regalos

los días son regalos siempre

algunos días parecen más regalos

hoy es un día regalo más

más regalo

hoy

l

Viajes

marzo 22, 2008

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca,

pide que el camino sea largo

(…)

ten siempre a Ítaca en tu pensamiento

tu llegada allí es tu destino

más no apresures nunca el viaje

mejor que dure muchos años

y atracar, viejo ya, en la isla,

enriquecido de cuanto ganaste en el camino

sin aguardar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.

Sin ella no habrías emprendido el camino”

C. Cavafis. “Ítaca”

.

.

.

Primer viaje:

.

.

He viajado mucho durante un tiempo impreciso y difícil de someter a relojes.

En este viaje, he descendido.

No un descenso como el de Dante.

En este viaje he descendido a algún lugar en mí, intransitado desde hace mucho tiempo.

Lleno de ecos y aromas y de cosas perdidas.

Lleno de la dulce memoria y el dulce dolor.

Allí cuando atardece, el cielo se llena de violetas y naranjas.

Era entonces,cuando yo me descalzaba y caminaba por el sendero de tierra hacia el ocaso.

Al principio el viaje fue muy duro.

Lloraba sin parar al ver ante mí ,al lado del camino, lo perdido, lo amado.

Sin poder tocarlo, sin memoria de piel, sin vocación de olvido.

El paso seguido de otro paso era doloroso y triste.

Sangraban mis pies de niña de ciudad, al contacto con la tierra del camino y todo me parecía lejos y dolía.

Pasaba tiempo desde que emprendí el camino y transeúnte ya sabida de ese lugar sin nombre en el que habito,- o él habita en mí, o es lo mismo- comencé a besar mi pena dulcemente.

Entonces, un día, sin esperarlo- como suele pasar con las cosas buenas, los valientes hallazgos, la suerte- cuando miraba a los lados del camino- todas las cosas que nunca te dije, esa palabra, la cobardía de latidos, el falso orgullo, nuestro querido amor atracado en las esquinas, las oportunidades, los crímenes perfectos, el dulce dolor de alma, el miedo, las letras insomnes que te pertenecen, las lagrimas en la lluvia, los ríos-pude sentir- como cuando se nace, o se crece, o se respira de verdad- que todo me sonreía.

Y fue así, besando mi pena, meciendo mi culpa, que el sendero se fué haciendo más suave y menos sinuoso. Y ella me sonreía.

O quizá también , mis pies se endurecieron, a fuerza del contacto con la tierra.

O es lo mismo.

Cuando volví de este viaje sin zapatos, guarde en el corazón lo que del corazón era.

Me puse mis zapatos. Y volví a caminar.

.

.

.

Segundo viaje:

.

.

Este es el viaje del que nada se espera. Este es el viaje que todo da. El imprevisible. El descuidado. El de la dulce sonrisa. El que levanta la ceja. El vecino de enfrente. Las flores de un desconocido. El taxi en la puerta al salir de una guardia. El ascensor que se para en tu planta.La buena noticia. El despertador y es domingo.Que vienes a verme. Que Antonio se cura. Una especie de suerte. Un milagro.

Amaneces en un lugar con una luz distinta. Todo es más claro, todo se reviste de una luminosidad de otro mundo, en esta pequeña parte del planeta.

No sabes muy bien por qué, pero abres los ojos más de lo normal y ya no tienes las lágrimas en la guantera. Pones los pasos en las calles, y ya te estás curando. Hasta parece que sonríes.

Reencuentros, dulces, siempre, estancias tan queridas, recordadas, pasearte en los ojos de los otros, vivir en sus paises, hablar otras lenguas, besarte en los besos compartidos, seres amados, libros leídos, los amigos de siempre y los encontrados, las calles, los bares, el mar, Alberti, los sueños y las letras. Los besos en el hueco del hueco de un beso. Los besos..

Gracias a todos por este Puerto de Santa María inolvidable. Os quiero

.

.

.

Es por estos dos viajes que aún camino.

Con zapatos y Laura

l

despedida

marzo 11, 2008

No es sólo que me sienta triste de verdad, con una profundidad tan íntima que parece haber hecho un nido en mis huesos y roer lentamente mi última esencia.

No es sólo no ir a trabajar, tambalearme en la orilla del precipicio, otra vez.

No poder quemar mi cama. Que la ropa me quede tan enorme como a los diecisiete.

Volver a ser la hermana de la noche. Acostarme cuando ha salido el sol.

Qué puedo saber yo, buscando entre tantos huesos, qué puedo saber yo.

No sólo es el destiempo. No es sólo la deshora.

No es sólo que me venda al mejor postor. O que lo parezca. O que lo sea.

No sólo es ser sol muriéndose por entrar en un cuarto sin ventanas.

Pensé que tenía un hogar, un pequeño y tímido caparazón de caracol en tus manos. Igual que tú tenias tu casa en las mías.

Un lugar donde guardarnos. Porque hace frío, ¿sabes? Hace frío.
Pero ha sido todo lluvia. Y toda la lluvia que hemos sido no ha sido nada. A pesar de ser todo.

No es sólo eso.

No es sólo sentirme tan ajena, tan lejos de ser bienvenida como en el primer día de colegio, tan intrusa, tan maltratada, tan malinterpretada.

No sólo es no poder decírtelo.

No sólo es sólo poder gritarlo al viento. Con las mejillas cargadas de afueras.

No es sólo saber que no volveré.

No es sólo eso.

Sobre todo, es saber, que seré lo que no quise ser.

l

oración

marzo 10, 2008

solo un poco de calma

paz

que sea bueno lo que me digas

que suene el despertador y lo escuche

la fe en la quimioterapia

el fin del terror

papel doblado en sobre naranja que se deje ver

no volver a hacer daño

los sueños de mi niña

los quirófanos compartidos

el cine de madrugada para cuatro

media vida vivida en una isla

que me perdones

los años de mi padre

el libro en mi cabeza

seguir teniendo el mundo compartido

las luces azules

Lorca

las ambulancias por sorpresa

mis ausencias

las ganas de perder

saber hacerlo bien

senda

encontrar tu colonia

las dulces palabras

la tristeza

guardarnos

hacer la tesis

a la pedriza como aquella vez

los muertos diarios

la piel

el mundo por hacer

el gran salto

abrazarte otra vez

l

Algún día

marzo 7, 2008

Algún día

voy a ir a tu casa a recogerte

voy a decirte- ya estoy aquí, baja-

entonces al minuto, o dos bajarás

abrirás el portal-la anciana puerta lenta, que pesa tanto-

y yo estaré tan loca de contenta

nos brillarán los ojos y la risa

nos temblarán las manos

no nos diremos nada-como la vez primera , subidos a los bancos, en nuestro parque eterno,

tan altos como son, los robles de ciudad, queridos sin remedio por este sol de invierno-

nos sobrará la ropa, sólo querremos piel y pensaré de nuevo en tu jersey de lana , ese jersey-recuerdas? enorme y gris tan suave que sabía venirse conmigo a todas partes

cuando vaya a buscar mis ojos en tus ojos, serás tan generoso como el único hombre que ha pisado esta tierra

y veré que te ríes y

suenas a la música que suena en mi cabeza siempre que me propongo pensar en cosas buenas

-la queridas ausencias, las suertes de hospital, los traviesos desvíos de los transportes públicos, el olor de los libros, los champús de naranja, las botas de volar, senda-

nos buscarán las manos

como bucan después de haber amado mucho

y nos abrazaremos

como la tierra abraza

al agua de tormenta después de una sequía y se transforma en río,

unida para siempre en el olor a lluvia,

en el sabor a hierba, en el cuerpo del cauce

algún día

l

como el cielo

marzo 7, 2008

                                                                                                                              Para tí, que alguna vez pensaste que yo era así

era la música

y éramos tú y yo

haciéndonos lejos

como de aire

la piel íntima caricia en búsqueda

latiendo

a dos

y el cálculo infinitesimal de multitudes

dónde no hallarte

tocándote tan suave

como la canción de las llegadas

y sol si te reías

y yo y tú

con la suerte

uno

contornos y almas

voladas

sentadas en el techo del estadio

abrazadas y risa

saberlo y volver

a casa

y escribirte en el cielo

mirar por el cristal

para encontarte

en deseo

sentado bajo mi ventana

como aquella vez

la primera

de mi vida

l

Robert y nosotros

marzo 7, 2008

Gracias Robert por estar. Por tocar todas las canciones que quería. Por hacer tangible un sueño tan dulce…Él estaba envuelto en su risa, seguro, rodeado de la vida que elige. Me alegro por tí y tu risa. Es lo más hermoso de esta tierra. Tu risa.

A menudo sueño despierta con ella. Nada tan lleno de vida, nada capaz de hacer salir el sol, sólo tu risa.

El sol que nace por tu risa, sólo por ella, ese sol ya no me tocará.” Y esta es la razón- mi querido capitán- de mi extraña melancolía”.Te despides y yo solo voy a saber echarte de menos. Y voy a hacerlo tranquila, sin temor, con dulzura, porque es lo que tu quieres.

En este espacio de espacio que hemos compartido, esta franja de tiempo , ya atemporal para siempre, en la que nos hemos encontrado, te he mandado la carta mas larga de mi vida. Sé que la recibiras. No sé en que mundo.No sé en que tiempo.

Sólo un deseo: la ancianidad de tu risa y el recuerdo.

Buen viaje

marzo 6, 2008

a pocos he crecido

si lo vieras

detalles del naufragio

marzo 6, 2008

he tenido la tarde tonta, las horas raras, la manta en la cabeza

mi amigo poeta que sabe de esto,  me ha dicho suavito, que a veces llueve mierda

he escrito otro cuento para ella

para tí escribo un libro que existe porque existo y una dedicatoría que dedicaría

ayer entre ambulacias y paros cardíacos

hoy entre cojines y síndrome de abstinencia de andar por casa

somos una multitud en mi cama: Pollux, Achis ,la pantera con cola de gato, el Sol, la rana gigantey su primo , y el amigo amarillo de su primo

The Cure aquí, la compañia entera del miocardio, él rescatador despierto buscando pisos, y regalándome un poco de ese algodón de azúcar de los niños

yo rezagada aún llena de la lluvia de anoche y de las ganas que dan estas palabras tuyas y el corazón que tienes mío, de ponerme en jarras y ser una heroína

El corazón a trozos. Y ahora a ver, a ver mañana

l

vuelve el tiempo

marzo 3, 2008

Vuelve la estación de echarte de menos

enredarme en tu pelo y en las horas

no ser captura de tiempo

ni tutelar nostalgias
quén soy yo?

sólo la leve palabra sentada en la boca que tiembla

sólo el eco del eco mordido de labio que sabe tu nombre

sólo la buscadora el ronco perdon que empujo
la montaña sagrada
la deshora
la impaciencia
todo por no saber nada de ángulos ni esquinas
ni mapas

todo por ser aún lluvia tras la tormenta
levantarme inexacta mojada en salitre
despeinada de viento
y sin zapatos

l