sueños

junio 4, 2008

no estaba despierta, pero gracias

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Y el día pesa

Y hoy madrid tenía otro color, otra luz, o qué se yo, pero no era entonces.

Y yo te he buscado otra vez, y he hablado de tí, y me he vuelto a preguntar qué hacemos así, tan separados.

Y quizás de nuevo es que no me acostumbro a la unidireccionalidad, quizás te llevo siempre y desde entonces soy dos, y eso me pasa, que no entro en ningún asiento de cine, las cenas para dos son multitud y los bailes trasnochados para tres ya no se llevan.

Toda, toda, la ropa y el mundo, me queda tan pequeño..

l

poética

junio 3, 2008

a contrarreloj..

Nunca supe  el significado , aunque sí el por qué,  pero menos aún el cómo.

Poética. Supongo que es algo así cómo querer tocar a alguien con un instrumento más preciso o más exacto que el tacto o las palabras. De alguna manera es un excéntrico y  misterioso  artilugio creado para posarse en todo menos en cuerpo. Aterriza en sustancias de alma o compatibles y suele quedarse ahí para siempre. Una  nave espacial que en un pestañeo recorre universos y paralelos. Los abismos de andar por casa o los eternos de aquí al lado. Viaja y se queda.

Y desde mí,- a veces estación de lanzamiento o almacenaje-. escribo por puro egoismo. No podría acumular más en los límites en los que ocurro. Es una necesidad fisiológica  hacerlos volar

deseos de oso

junio 2, 2008

es sólo a veces

o a menudo

o con cierta frecuencia

o en cada minuto

o en el intervalo mudo entre dos segundos

me ocurre

que no quiero ocurrirme

por ahora

o en un rato

o tan solo ,en el intervalo mudo entre un par de segundos

y entonces,

o ahora,

o en un siglo,

o menos

– quizá tan sólo en el intervalo mudo entre dos segundos-

ando buscando un método sencillo

para cambiar de especie

pero es tan complejo

y tan extenuante

quiero hibernar y siempre

estamos en verano

l

insomnia

junio 2, 2008

05:00 a.m

Y mañana- que es hoy y da lo mismo-no sé si tendré arrastras la jaqueca o el desarme de la noche que es hoy.

Sin concesiones. La impaciente. La irresistible. Noche de ojos abiertos. No me decido entre el café y las benzodiacepinas. Y ya son y cuarto.

Y mañana- que es hoy y da lo mismo-no poderme contar que pasé mala noche. Mujer nocturna. Feliz.

Sé que moriré de esto.

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Plan B

junio 1, 2008

rescatarme

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sin planes

junio 1, 2008

no tengo más previsto

pero quiero

cambiarme a las mayúsculas

hacer un plan de fuga

atacar la embajada

morderme el corazón

encontrarte una vez

repetir a los postres

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silogismo

junio 1, 2008

si cada vez

me voy quedando menos yo

si tengo

un mundo por ocurrir en otro mundo

no sé

que hago aquí

sin quemar mapas

sin ponerme de jarras

sin pinturas de guerra

sin buscarte

bailando con los otros

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laura y yo

junio 1, 2008

Aprietas fuerte los párpados. Es importante hacerlo bien porque ahora no quieres que suceda y si lo hace, no vas a querer contestar. Asi que aprietas los párpados, sin llegar a cerrarlos, porque si los cierras, no podras evitarlo y sabes que no podrás parar, si empiezas. Entonces, tragas saliva, bajas la cabeza en un estudiado gesto distraído e intentas fijar la mirada en algún punto lo suficientemente lejano e impreciso cómo para poder estar totalmente fuera de escena. Permaneces así, un rato-apenas un segundo-luchando contra el impulso fisiológico que se hace inevitable. Intentas no pestañear, porque sabes que tan sólo hace falta el minúsculo roce de pestañas para notar la tibia calidez por las mejillas. Asi que aprietas los párpados, sin llegar a cerrarlos, porque si los cierras, no podrás evitarlo y sabes que no podrás parar, si empiezas.

Desde que vives la vida de los otros, no te resulta extraño interesarte por los temas que siempre te aburrieron, escuchar la música que suena en todas partes, reirte a carcajadas con las risas ajenas. Tampoco desde entonces me sorprende el tacto de los otros, las nuevas mentiras, los extenuantes ejercicios de autoengaño, los planes de anteayer, las concesiones.

Y así vivo conmigo, me siento frente a mí, me cuento mis mentiras, las bellas mentiras, me distraigo, trabajo demasiado, vivo en el hospital, las guardias en la urgencia son un salvoconducto, me lleno de los planes a corto y cortés plazo, me vendo sólo para hoy, no respiro, no tomo precauciones, no tengo nada más que tiempo y la sonrisa de seguir caminando, de levantarme hoy, de quemar la cama y la consciencia. No tengo nada mío. No ocurro. No tengo nada en mí que no sea huída.

Y mientras doblo algunas esquinas, hago pie en algunos sitios hondos, me hago más mayor, más valiente y cobarde. Pero ahí no me engaño, el axioma es el mismo, ahí no voy a engañarte, la verdad es que soy, lo que en su día viste, la que no te merece, el hueco que me falta, la que te duele, y soy nada y eso y todo otra vez, y sin remedio.

A veces es más fácil. Tengo el día bueno, hace sol, mis amigos me cuentan las cosas con sonrisas, veo una buena peli, me compro unos pendientes, termino el décimo libro de mi mesilla, me recuerdo queriendo y bailo sola.

Pero otras veces.. El recuerdo es tan dolorosamente dulce, que no me importa nada. Y entonces me voy, me marcho contigo, te digo todo y hago lo que siempre dijiste, que yo era tan valiente, que podía con todo, que era la piel más suave, la dama matemática, la dama, sí, el tobillo delgado y moreno, sin llaves a la puerta del instante..

Y voy al dolor, y no me importa. Me pongo en jarras, lo recibo, porque me queda dolor a recorrer aún, porque soy una refugiada de este otro lado mío, dónde ocurre la vida que no vivo. Dónde bailamos abrazados, ocurrimos. Ahora.Y por fin sin remedio.

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