el escenario I

noviembre 1, 2008

Llovía suave y Richard conducía muy rápido.

Había gritado y tenía los ojos enrojecidos y besados.

Volví para mirarme en un espejo.

Me esperó un rato más.

Pasaba un gato, y no supe que decirle.

El deseo de noche atardecía.

Tenía que morder un labio o un instante.

Saqué las llaves. Me mordí el labio.

El ascensor parado en el segundo.

l

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