la vida

marzo 22, 2009

Hace ya mucho tiempo

-tanto que parece que era pequeña, o no sabía nada, o tenía huesos sin piel o era un transeúnte o un deseo delgado u otra cosa fría-

te dije: no poder mirar tus ojos cómo antes. Éso si es pánico.

Y luego vino toda la tormenta . Y el estar helados, tener mucho miedo, temblar enteros sobre una rama escasa.

Y eso no fue todo. Porque quedó todo. Y por eso aún sabemos algunas cosas. Y nos reconocemos en las respiraciones por minuto. En los escuetos entresuelos de la vida.

l

chance

marzo 12, 2009

empezar en un sí

y atreverse

a creer que sera fácil

mantenerte

sobre el filo

de las primeras verdades

sobre las huellas dactilares

de unas manos

que te dicen tu nombre

aconteciendo

en el recodo del primer recuerdo

o en ese invento que acariciaba tiempo

y perspectivas

en los pasos a nivel

las aduanas

sopesando el inciso impulso en el mentón

seduciendo al precipicio

apenas

un contrapeso o nada

sólo el vuelo

esperando

sólo

el contrabando

sólo

el paso que pasa

por fin

al otro lado

l