cama cinco. guardia 100

enero 22, 2010

Ella o tú o yo o él.

 Ella mira con ojos que ya no miran.

 Yo toco su cuerpo y sé que no firmaré su alta esta noche.

Ella.

Tiene un cáncer en estadío terminal.

Sonríe si mi enfermera le dice algunas cosas mientras le extrae sangre sin ruidos.

Su hermano llora en el pasillo.

Yo coloco mi fonendo en su pecho. Sus latidos asienten, acompasados a mi pregunta.

Se llama  Raquel.

Yo.

No tengo manos. No sé dormir.

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transversal

enero 8, 2010

Caleb mira sus manos.

Es el mayor de tres hermanos.

Siempre abre los botes en su casa. Le gusta el sonido que se produce al levantar la tapa. click. Es bueno en eso.

También es posible que sea bueno en otras cosas. Pero él aún no lo sabe.

Tiene 33 años.

Sabe su nombre.

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me dices: hagamos un viaje

y entonces propones ,expones, dibujas, los sitios dónde siempre quise ir

con precisión malabarista, juegas al equilibrio insostenible

sorteas a los otros

dejas en las esquinas y en la duda, todos los rastros para que yo te siga

si no tengo casa,

ni manos,

ni  me sé la lección

si la tormenta

me devuelve

pálida, enferma, empapada

sin ínsulas

si no me acuerdo del nombre que te dije

me besas en la escápula

me coses despacito

me das la vuelta y alrevés- me deletreas

– Me vienes a buscar a cualquier estación

a rescatarme infalible de cualquier otra vida-

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el Sol

enero 2, 2010

                                                            La humanización del Amor. Dalí-Gala

decirte

que

te echo de menos

y es tanto que

ando buscando

en la aceras de esta mañana helada

en los sobrecitos de azucar, en las bocas

en las palabras ardiendo en los espacios intermedios

en las costillas

que yo

te echo de menos

tanto

que sobre las yemas de mis dedos

en los portales,

en los pómulos del viento,

las almohadas de hotel

por las calles antiguas

en los congresos

sobre las proporciones aritméticas

el tiempo, los mordiscos

sobre la herida

bajo este huracán

frente a la pila de anéstesicos

y  milicia de paso

sobre el aullido

y los deshenebrados hilos de esta sutura

yo

 a pesar de pequeña

caliente

 y cicatriz

yo

me quedo en nuestro mundo latiendo en cualquier vena

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